Son varias las ocasiones en que cuesta despertar y levantarse de la cama, por más ganas que se tenga de hacerlo. Mucha gente cae en posponer las alarmas y al darse cuenta, siguen de largo y se les hace tarde para el compromiso.
Aquí enseñamos cinco consejos para engañar al cuerpo y facilitar el despertar.
Por su parte el médico deportólogo del Hospital de Cirugía Especial de Nueva York, Jordan Metzl, aconseja seguir estas tácticas matutinas para facilitar el despertar y ponernos en actividad al instante.
Junto a estas pequeñas rutinas para levantarse, más un poco de imaginación se pueden aplicar para cualquier compromiso que implique madrugar.
Acomodar la ropa la noche anterior
Expertos recomiendan dejar previamente listo la ropa que se utilizará al dia siguiente, con esto se puede llegar a ganar minutos para las actividades o compromisos pendientes. Excelente manera de dominar el tiempo en la mañana.
Conseguir un compañero de entrenamiento
Según estudios, demuestra que es fundamental; de cierta manera nos sentiremos en el compromiso de hacerlo, pues el compañero esperará por nosotros. Asimismo, es fundamental para incentivar, convencer, entre otros aspectos.
Tener pastillas de menta en la mesita de luz
Brett Hoebel, fundador de Hoebel Fitness, sugiere agarrar una pastilla de menta en el segundo que se activa la alarma. El azúcar en la mente excitará al cerebro, y la propia menta amenizará las papilas gustativas de la lengua y las terminaciones nerviosas.
Lo esencial: En un mismo movimiento nos podemos deshacer del mal aliento por la mañana y despertar mente y cuerpo.
Dejar el despertador lejos del alcance de la mano
De esa manera tendremos que levantarnos de la cama para apagarlo. “Hay que subirle el volumen y poner el despertador al otro lado de la habitación”, dice Metzl. Un truco muy importante para evitar caer en posponer la alarma y seguir de largo.
Darse una charla motivacional a uno mismo
En vez de volver a dormirnos, se recomienda quedarse inmóvil con los ojos cerrados y la mente en modo de concentración. Una charla de cinco a diez minutos, como ‘OK, usted puede hacer esto”. Esencialmente, es convencerse a uno mismo que estamos completamente listos, incluso si es cien por ciento mentira.
(Fuente: Venezuela al Día)



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