La publicidad online ha llegado para quedarse, eso está claro, pero dejar de lado el marketing tradicional por completo sería un error. Los flyers, los típicos folletos que nos entregan en mano o en un buzón, son un ejemplo de que a veces el enfoque correcto es una mezcla entre digital y tradicional.
Los flyers tienen una doble función: sirven para captar clientes si los distribuimos de forma proactiva, pero también los podemos colocar en el local para apoyar la venta e incluir junto al producto, fidelizando a los clientes.
La publicidad digital ofrece muchas opciones, ya sea en medios, buscadores web o redes sociales, pero a veces la estrategia no consiste en buscar nuevos públicos, sino en llegar a personas que sabemos perfectamente que les pueden interesar nuestros servicios, y que no nos conocen.
Ahí es donde los flyers tienen potencial, sobre todo cuando hablamos de pequeños negocios locales. Poner anuncios en Facebook para promocionar un restaurante, un barbero o un dentista no siempre es más efectivo que dar a conocer el menú, los precios o los servicios ofrecidos mediante papel.
Competir contra las apps con flyers
Un ejemplo de la importancia de la publicidad en papel lo vemos con las aplicaciones como Just Eat, Glovo o Deliveroo, que están cambiando la forma de trabajar de muchos restaurantes. La visibilidad que estas apps otorgan y la posibilidad de enviar a domicilio sin contratar repartidor propio ha supuesto una pequeña revolución.
Pero no debemos olvidar que las apps cobran comisiones muy considerables, y a un restaurante con repartidores propios y un cierto volumen de ventas pueden no salirle las cuentas. En esos casos, la publicidad mediante flyers en los portales sigue siendo una forma muy efectiva de captar clientes.
(Fuente: El Grupo Informático)



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