Todos conocemos los calambres musculares. Pueden aparecer haciendo ejercicio, o inclusive caminando (lo que se considera una actividad de poco esfuerzo). Un músculo determinado comienza una contracción que no puedes evitar en el momento, y da paso al calambre.
Una sensación no muy grata para el cuerpo, como si se electrificara la pierna, por ejemplo. Y es que un calambre es eso: una contracción muscular involuntaria que puede deberse a diferentes motivos.
Hoy te mostraremos tres de las causas más comunes, así como una serie de medidas, remedios y técnicas para reducir su incidencia.
¿Por qué se producen los calambres musculares?
Como ya se mencionó, los calambres son contracciones involuntarias de los músculos que están bajo nuestro control.
Lo más común es que su aparición se dé en las piernas y los pies, o más concretamente en el gemelo.
Entre las teorías que existen acerca de la aparición de los calambres destacan las siguientes:
1. Deshidratación o niveles bajos de sales minerales
Esta es la más popular. Se dice que los calambres musculares se originan debido a la deshidratación o a los desequilibrios electrolíticos.
Si esta fuera la teoría correcta, sería necesario subrayar el papel fundamental de las sales minerales dentro del organismo humano.
Para un correcto funcionamiento del cuerpo, y por ende para evitar los calambres, las sales minerales, como el magnesio y el potasio, son imprescindibles.
2. Ineficiencia biomecánica
La eficiencia es la proporción entre la categoría del resultado obtenido y el porcentaje de energía utilizada.
Es decir que, los calambres aparecen cuando el cuerpo consume más energía de la que usualmente utiliza (por ejemplo, cuando se realiza alguna actividad deportiva de alto rendimiento a la cual no se está acostumbrado).
Si esta fuera la causa, el modo de prevención estaría relacionado con el fortalecimiento de nuestro sistema biomecánico.
3. Uso de proteínas como fuente de energía
La última de las teorías sugiere que los calambres aparecen cuando el organismo humano utiliza proteínas como fuente de energía.
Recordemos que la energía se obtiene de los carbohidratos, mayormente.
Cuando los carbohidratos se agotan, por ejemplo, cuando se realiza alguna actividad física por algún tiempo prolongado, el cuerpo pasa a consumir proteínas, para así seguir suministrándose de energía.
Si esta fuera la teoría correcta, un mayor consumo de carbohidratos, previo a la actividad, evitaría la aparición de calambres.
Más información:
(Fuente: Mejor Con Salud)


0 Comentarios