Las marcas necesitan gestionar la economía de la no-atención



Estamos entrando en una era de abundancia de información impulsada por unas tecnologías de la información cada vez más móviles. El progreso logrado en áreas como la robótica, la automatización y los objetos conectados está causando que cada día se generen grandes cantidades de información. Se trata de una tendencia que sigue acelerándose a pasos agigantados. Sin embargo, hay un factor fundamental que limita la magnitud de este proceso: la atención humana.


Sin duda estamos ante un cambio muy significativo en la forma en la que consumimos información. En el pasado, cuando era escasa, los humanos competíamos por la información disponible. A partir de ahora, será esta quien compita por la atención humana. Paradójicamente, la abundancia de información conduce a un déficit de atención que nos obliga a gestionar nuestro tiempo de forma más eficiente.

En este contexto, las marcas se ven obligadas a buscar una mayor relevancia y captar así la atención de sus clientes. Estos, normalmente, tienden a centrar su atención en torno a un puñado de marcas de confianza con las que están dispuestos a interactuar prácticamente en cualquier momento del día sin considerar sus comunicaciones como algo intrusivo.

Es en este entorno, caracterizado por un bombardeo constante de información y déficit de atención por parte de los usuarios, donde las empresas, especialmente las más pequeñas, tendrán que recurrir a una tecnología cada vez más sofisticada para poder sobrevivir entre tanta competitividad.

Más información:

(Fuente: Retina El País)

Publicar un comentario

0 Comentarios