Qué sueldo necesita para ser feliz


La satisfacción que genera un incremento salarial caduca a los tres meses. Aunque es un hecho que el sueldo importa, también parece definitivo que no es el único elemento para valorar un trabajo. Encontrar un sentido a lo hacemos es sólo el comienzo.

Se acaban de cumplir 75 años de la Pirámide de Maslow, la teoría psicológica que hace referencia a la motivación humana y que sigue más vigente que nunca. Abraham Maslow aseguraba que eran necesarios unos niveles mínimos de salario para cubrir nuestras necesidades y sin esto es muy difícil ser feliz. Douglas McEncroe, director de Douglas McEncroe Group, cree que si no se cubren estos niveles mínimos es imposible motivar a nadie. Añade que en la sociedad en la que vivimos, los empleados valoran una empresa por lo que paga, "algo hay en nosotros que queremos que esté bien valorado".

En busca de la felicidad

¿Existe un sueldo que dé la felicidad? Gonzalo Hervás, profesor de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, explica que todo lo relacionado con la felicidad es muy complejo: "Hay variables que la distorsionan como la comparación social. Calcular qué se merece uno es complicado y calcularlo tomando como referencia a otros puede afectar negativamente. Es difícil sentirse plenamente feliz y lo más sencillo es pensar en términos económicos. Sin embargo el efecto de ganar una gran cantidad de dinero dura entre seis meses y un año, la adaptación es muy rápida".


Para Hervás es definitivo, antes que nada, identificar las fuentes de felicidad, ya que tendemos a sobre estimar aquello que no tenemos, le otorgamos un valor mágico que no siempre tiene. A medida que crecen profesionalmente, las personas detectan aquello que necesitan: "La experiencia laboral es lo que nos da las opciones necesarias para valorar en su justa medida otras cosas no relacionadas con el sueldo, como la importancia de tener un buen ambiente laboral o un buen jefe". En opinión de Belén Varela, autora de Jobcrafting (Ed. Empresa Activa), la felicidad necesita dos aspectos básicos: "En primer lugar, que encontremos en nuestro trabajo una fuente de sentido, que sepamos que es importante porque impacta positivamente en otras personas y, en segundo lugar, que suponga un desafío para nosotros. Necesitamos tener la percepción de que nuestras fortalezas, conocimientos y habilidades se ponen en valor cuando trabajamos. Otros factores, como el descanso adecuado, las interacciones positivas, la variedad de tareas o la autonomía, también contribuyen a que nos sintamos bien en un plano más hedonista, pero la clave de la felicidad está en los dos primeros".

McEncroe recuerda que "en el trabajo, la habilidad de encontrar sentido en lo que hacemos quizá es más importante que el nivel salarial. Cuando vinculamos nuestra felicidad a cosas materiales o al poder, nunca vamos a ser felices porque siempre queremos tener más". Está comprobado que la motivación que proporciona un aumento de sueldo dura tres meses, y no deja de sorprender que algunos de los profesionales que trabajan en farma se quejen de su salario, a pesar de que la retribución en este sector se sitúa en el tercer cuartil, es decir, el 75% de las retribuciones está por debajo de sus niveles salariales. Varela explica que "cuando nuestros ingresos aumentan, enseguida acomodamos nuestros gastos a ese nuevo nivel y deja de ser percibido como algo positivo. Los estudios hablan de unos tres meses de promedio para que se produzca esa adaptación hedonista con la que perdemos el efecto de placer que nos producen las nuevas comodidades".


(Fuente: expansion.com)

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