Resiliencia | Cómo aprender a superar dificultades



Resiliencia significa ser capaz de adaptarse a las desgracias y a las dificultades de la vida. 

A continuación te ofrecemos algunos consejos de para desarrollar tu propia resiliencia.

Cuando tienes resiliencia, aprovechas la fortaleza interior que te ayuda a recuperar de un contratiempo o de una dificultad, como la pérdida de un trabajo, una enfermedad, una catástrofe o la muerte de un ser querido. Pero cuando no tienes resiliencia, es probable que te concentres en los problemas, que te sientas víctima, que te abrumes o que recurras a mecanismos de afrontamiento poco saludables, como el abuso de sustancias.

La resiliencia no hará que tus problemas desaparezcan, pero puede darte la capacidad de ver más allá de ellos, disfrutar de la vida y manejar mejor el estrés. Si tu resiliencia no está en el nivel que te gustaría, puedes aprender a ser más resiliente.


Adaptarse a la adversidad

Resiliencia es la capacidad de adaptarse a las dificultades. Cuando el estrés, la adversidad o los traumas golpean, se puede continuar funcionando a nivel físico y psicológico, pese a todavía experimentar ira, sufrimiento y dolor. Sin embargo, resiliencia no significa soportar, ser estoico ni atravesar la situación solo, sino ser capaz de buscar el apoyo de otras personas, lo que es el componente fundamental de la resiliencia.

Resiliencia y salud mental

La resiliencia puede protegerte contra varias enfermedades mentales, como depresión y ansiedad, además de ayudarte a compensar los factores que aumentan el riesgo de padecerlas, como hostigamiento (bullying) o traumas del pasado. Si padeces una enfermedad mental, la resiliencia puede ayudarte a sobrellevarla mejor.


(Fuente: El Comercio)

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