Los egipcios ya modificaban genéticamente el trigo hace 3.000 años


Un equipo internacional ha secuenciado el genoma de una muestra de trigo egipcio de 3.000 años de antigüedad. El análisis de ADN de este cereal antiguo demuestra que los humanos ya lo habían sometido a un proceso de domesticación en el año 1.000 a.C. Según los científicos, el trabajo sirve para encontrar variantes genéticas que puedan adaptarse mejor al cambio climático.

El farro (Triticumturgidum subsp. dicoccon) fue el cereal más popular en el antiguo Egipto. Cuando los romanos invadieron el país africano adoptaron el uso de este cereal, al que llamaron “trigo de los faraones” o farro (de ahí la palabra harina). En la actualidad, la mayoría de las variedades de trigo que se cultivan son el resultado de una hibridación entre el farro y una hierba salvaje.


La investigadora del Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG), Laura R. Botigué, y el arqueobotánico de la University College London (UCL) en Reino Unido, Dorian Fuller, encontraron una muestra de este trigo antiguo, procedente de una excavación dirigida por la arqueóloga Gertrude Caton-Thomson en 1924, en una colección del Museo Petrie de Arqueología Egipcia de la UCL, y convencieron a los conservadores para que los dejaran extraer ADN de unos granos de farro.

Gracias a la colaboración del laboratorio de Mark Thomas del Instituto de Genética de la UCL pudieron extraer un ADN de suficiente calidad para secuenciarlo y hacer los análisis posteriores. La revista Nature Plants detalla ahora los resultados de la secuenciación del genoma de esta variedad de trigo que se cosechó hace más de 3.000 años en Egipto.

Los investigadores demuestran que esta variedad ya había sido profundamente domesticada hace 3.000 años y que, en realidad, su genoma es muy similar al de las variedades de farro modernas que se cultivan en la India, Omán y Turquía.


(Fuente: AgroAlimentando) 

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