Técnicas fáciles para que cueste menos ir al gimnasio


La tasa de abandono en los gimnasios crece entre febrero y mayo. Para romper la estadística es necesario convertir el deporte en un hábito.

La falta de motivación, la persecución de objetivos poco realistas o simplemente el aburrimiento pueden provocar que se abandone el deporte, lo cual conduce a un mayor grado de sedentarismo y el posible desarrollo de enfermedades asociadas, como la diabetes o dolencias cardiacas.

Para evitarlo, se deben establecer desde el principio ciertas pautas que ayuden a incorporar progresivamente el deporte a la rutina diaria como una herramienta para cuidar la salud, tanto física como psicológica. Lola Pérez, directora de actividades dirigidas de Zagros Sports, aconseja como afrontar el comienzo de la actividad física para que se convierta en un hábito y conseguir los propósitos marcados.



Elige un entrenamiento que te motive.

Se debe buscar la actividad que más se ajuste a las preferencias de cada uno. El entrenamiento no tiene por qué basarse exclusivamente en el ejercicio en máquinas, se puede combinar con ejercicios funcionales con el propio cuerpo, running, clases colectivas, entrenamiento en piscina… En definitiva, se trata de elegir el ejercicio que más motive a cada uno y que más se ajuste a los objetivos y el tiempo disponible.

Sé realista con tus objetivos.

Una de las principales causas de abandono del ejercicio es el sobre esfuerzo del organismo para intentar cumplir objetivos irrealizables. Se debe ser realista y consciente de la condición física de cada uno y del nivel de sedentarismo que se ha llevado hasta el momento. Por ejemplo, «no podemos pretender correr 2 horas si nunca hemos corrido. Será mejor comenzar con 30 minutos de caminata y hacer una progresión lógica a la carrera» defiende la experta de Zagros Sports.

Empezar de golpe con ejercicio intenso, en lugar de ir incrementando poco a poco el esfuerzo, supone que el cuerpo esté más cansado y se aumenta el riesgo de lesiones, dado que el organismo no está preparado para tal nivel de estrés de golpe. Sufrir sucesivas lesiones llevará finalmente al abandono del deporte por desmotivación.

Además, cuando se fuerza el cuerpo aparece un elemento mal identificado como señal de la efectividad del deporte: las agujetas. Las agujetas no son una muestra de lo bien que se ha entrenado, sino de que el ejercicio es demasiado intenso para el momento en que se encuentra el cuerpo. Sufrir estos dolores cada día, puede ser un impedimento para continuar con el ejercicio. Por ello es recomendable aumentar la intensidad del ejercicio de forma progresiva y segura.


(Fuente: ABC)

Publicar un comentario

0 Comentarios