'Mani', el brazalete magnético que se adapta a cualquier discapacidad en las extremidades superiores


El dispositivo, creado por un grupo de jóvenes ecuatorianos, facilita actividades a los afectados, como comer, escribir, colorear o manipular un teléfono.

Mani

"Nuestros sueños locos eran hacer brazos biónicos, pero con la capacidad tecnológica del país, los recursos y nuestra propia capacidad adquisitiva para comprar lo que se requiere es complicado", precisó Vaca, y comentó que Arroyo "desarrolló un brazo que está súper bien hecho, pero en términos de producción es costosísimo".

Tras realizar las primeras órtesis y prótesis, los jóvenes notaron que necesitaban ofrecer "algo mucho más económico" y, además, mucho "más funcional", detalló Arroyo. El problema era que los dispositivos que estaban fabricando necesitaban del movimiento en alguna extremidad, es decir, una muñeca o un codo, para poder funcionar. 

Entonces, crearon Mani, un brazalete magnético que se puede adaptar a cualquier nivel de discapacidad en las extremidades superiores.

La órtesis Mani tiene dos partes. De un lado, cuenta con una pequeña base circular con seis imanes de neodimio, "lo suficientemente fuertes para sujetar una cuchara grande con comida e, incluso, un teléfono celular, al que se le adhiere una placa metálica", explicó Arroyo.

Del otro lado, está una pinza "en donde se puede colocar un lápiz, un esfero (bolígrafo) y se puede dibujar y escribir", contó el entrevistado.

Estas dos partes están sobre una tela, actualmente de gabardina, que buscan cambiar por neopreno o un material elástico de alta duración e hipoalergénico, que se adhiere a la extremidad con velcro. Para usar el dispositivo "se necesita solo una proporción de la extremidad", dijo por su parte Vaca.

"Es una solución bastante sencilla, universal y práctica", continuó el joven, quien señaló que trabajan para hacer la órtesis sin velcro, con un material más fácil de colocar y que la persona que lo va a necesitar evite la mayor dependencia de otros para usarlo.

El dispositivo, que en promedio pesa unos 50 gramos, puede soportar hasta unos 300 gramos. "Hemos probado con teléfonos grandes y no se desprenden de los imanes", explicó Arroyo.


Fácil adaptación

"Al ser un dispositivo tan sencillo, no hace falta entrenamiento ni mayor explicación para su uso, porque la utilización es intuitiva", dijo el joven ingeniero, quien resalta que han visto "resultados positivos en el cambio de la vida de las personas".

De acuerdo a los inventores de Mani, el brazalete lo pueden usar niños de 4 años en adelante. Su fuerte son menores en edad escolar, pero también han ayudado a personas adultas.



(Fuente: RT Noticias)

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