Qué nos enseñan los tiburones para combatir las superbacterias resistentes


Son una de las grandes amenazas a nuestra salud, pero los científicos preparan una respuesta, inspirada en la naturaleza, que podrá combatirlas.

Investigadores están desarrollando versiones sintéticas de la piel de tiburón para ser usadas en hospitales. ¿El objetivo? Reducir las infecciones bacterianas.

La piel del tiburón está compuesta por millones de pequeñas escamas en forma de v, llamadas dentículos dérmicos.

Los científicos reprodujeron la textura de esos dentículos para producir superficies resistentes a bacterias.

Del casco de los barcos a los hospitales

Inicialmente, el material fue ideado para reducir el cúmulo de microorganismos marinos en el casco de las embarcaciones.

Pero ahora los científicos están estudiando cómo esta tecnología -llamada "sharklet"- puede ser usada en hospitales, donde mantener superficies libres de bacterias es una cuestión vital.


La idea detrás del sharklet surgió en 2002, cuando Anthony Brennan, profesor de ingeniería y ciencia de los materiales de la Universidad de Florida, en Estados Unidos, recibió un pedido de la Marina estadounidense para pensar en maneras de impedir la proliferación de incrustaciones en las embarcaciones.

Esa acumulación de algas era generalmente combatida con pinturas antincrustantes tóxicas, cuya aplicación en los barcos costaba a la Marina mucho dinero y esfuerzo.

Al observar la piel de los tiburones, Brennan notó una "estructura parecida al de un diamante con pequeñas costillas".

Esa estructura requiere más energía por parte de las bacterias para que puedan agarrarse a la superficie, por lo que es más probable que colonicen otros lugares o mueran.

Actualmente, las aleaciones de cobre se usan con este objetivo en algunos ambientes hospitalarios. El cobre interfiere en los procesos celulares de una variedad de microbios volviéndose tóxico para algunas bacterias.

Pero el material inspirado en la piel del tiburón funciona de forma diferente, impidiendo que las bacterias se adhieran.

Las superficies que son muy manoseadas -como manijas e interruptores de luz- podrían ser cubiertas entonces con este material.

La expectativa es que la medida ayude a reducir la tasa de infección por dolencias contagiosas, como la provocada por la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, conocida por la sigla SARM.


(Fuente: BBC Mundo)

Publicar un comentario

0 Comentarios