¿Te gustaría estar en el mismo peso que hace treinta años? ¿Crees que es imposible si tienes cincuenta volver a cuando tenías veinte? Estas mujeres han demostrado que se puede y han revelado cómo lo han conseguido. Además, el mes pasado, un estudio realizado por la Universidad de Maastricht en los Países Bajos, descubrió que las féminas que a lo largo de sus vidas permanecen o fluctúan 9 kilos arriba-abajo de su peso cuando eran veinteañeras tienen más probabilidades de gozar de buena salud y llegar a los 90 años.
Sin embargo, la mayoría de nosotros ganamos más o menos un kilo por año, por lo que superaremos ese aumento al llegar a los 40. Si bien la investigación descubrió que mantener un peso juvenil aumentaba la longevidad, no parecía existir tal vínculo entre los hombres. Algunos pueden protestar que esto alimenta la obsesión de la sociedad sobre la figura femenina, pero es cierto que todos estamos más sanos con un peso saludable. "No es algo social, es ciencia", asegura a 'The Daily Mail', Tam Fry, presidente del Foro Nacional de Obesidad.
Qué debes hacer
Denie Smith tiene 57 años y dirige una agencia de citas. Está casada y tiene cuatro hijos mayores. "Nunca subo más de 5 kilos. Suelo reducir los snacks durante unos días y saco al perro más veces de lo estipulado. Me gusta controlarlo todo y tengo unos horarios muy estrictos. Tomo té verde y un poco de chocolate negro todas las mañanas y solo como alimentos precocinados una vez al año. Los derroches son ocasionales", explica.
"No como las sobras del día anterior y rara vez me pongo enferma. No voy al gimnasio ni nada por el estilo, pero me gusta salir a caminar. Tengo la misma figura que antes y me siento la misma persona que era. Sé que no quiero tener sobrepeso, así que me aseguro de no estresarme y tener una vida equilibrada".
Lucy Macnamara tiene 50 y es propietaria de una marca de ropa. Tiene el mismo peso que hace tres décadas, pero está en mejor forma. Ha hecho deporte siempre y sus músculos están tonificados. Tiene entrenador personal y hace ejercicio un par de veces a la semana antes de trabajar. "Mis hijos tienen mejores abdominales que yo, pero no me puedo quejar. No invierto tanto tiempo como ellos", comenta.
"Me encanta hacer cosas al aire libre, especialmente después de ir a la oficina: monto a caballo, en bici o salgo a correr. Intento ir a pie a todos lados y no tomo absolutamente nada de alcohol. El vino me causaba migrañas y es una de las cosas que más he notado a la hora de mantener mis kilos", añade.
(Fuente: elconfidencial.com)



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