Venezuela apuesta al diamante como otra forma de independizarse del petróleo



NEP/ 30 de julio del 2018 - Por: Gimena Rojas Esté

Para lograr trasformar el modelo rentista que ancla a Venezuela a ser un país mono productor, la nación suramericana propone regresar al proceso de certificación Kimberley y, de esa manera, recuperar su producción de diamantes.

Con una mina productiva donde el 85% de los diamantes son del tipo talla, los más costosos del mundo para la joyería, se espera lograr comercializar en el mercado internacional este producto de alto nivel.

El Sistema de Certificación del Proceso Kimberley (SCPK) fue diseñado en el año 2000 por los Estados productores de diamantes de África, y avalado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). 
 
El SCPK fue creado para evitar que los diamantes conflictivos entren en el mercado y para garantizar a los clientes potenciales que con su compra no estarán financiando guerras o violaciones a los derechos humanos.

Venezuela perteneció al Proceso Kimberley hasta el año 2008, cuando se retiró bajo el argumento de poner orden en sus cifras de producción de diamantes.

El Gobierno de Venezuela anunció su deseo de regresar a ese sistema en 2014, pero sería en noviembre de 2016 cuando los miembros aceptaron la solicitud. 



Solo en los últimos 50 años, Venezuela produjo de manera oficial más de 20 millones de quilates, los que fueron declarados a las autoridades.

Cifras oficiales indican que desde el 2009 la producción oficial decreció hasta volverse nula, mientras los que se siguen extrayendo al sur del país son contrabandeados y llegan de forma irregular a los grandes mercados del diamante.

El ministro venezolano de Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano, ejecuta un plan para formalizar a los mineros y, con ello, "disminuir el contrabando de diamantes, cuyo principal destino son las islas del Caribe, Colombia y Brasil".

Los yacimientos venezolanos de diamantes más productivos, explotados artesanal e industrialmente, se localizan a lo largo de la cuenca del río Caroní, que no está incluida en la demarcación del Arco Minero del Orinoco.

A la fecha, la mayor zona productora de diamantes se encuentra en Guaniamo, una población del sureño estado Bolívar. Cifras extraoficiales calculan que allí se encuentran cerca de 1.000 millones de quilates.

Con información de Rusia Today

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