
La ictericia es una acumulación de bilirrubina en la sangre; demasiada hace que la piel, los ojos y las encías se pongan amarillas. El hígado es el órgano que filtra la bilirrubina de la sangre, por lo que la ictericia suele estar relacionada con una enfermedad o insuficiencia hepática.
¿Qué papel juega la dieta?
La dieta juega un papel importantísimo tanto en la recuperación como en la prevención de la ictericia, pues durante la digestión, el hígado produce bilis que ayuda al intestino a descomponer las grasas. También es responsable de procesar o metabolizar la mayoría de los nutrientes, toxinas y medicamentos digeridos.
Todos los alimentos y bebidas requieren que el hígado trabaje, pero los diferentes nutrientes y sustancias químicas se digieren y metabolizan de manera distinta, lo que hace que para el hígado, unos alimentos sean más 'amigables' que otros. Cuando los alimentos son difíciles de digerir, aumenta su trabajo. Esto ocurre sobre todo con grandes cantidades de azúcares refinados, sal y grasas saturadas.
¿Qué comer?
Las personas que padecen de ictericia o alguna otra afección hepática, deberán considerar el consumo de frutas y vegetales, fuente de poderosos antioxidantes como: arándanos, uvas, frutas cítricas, especialmente limones, limas y pomelos, papayas y melones, calabazas, batatas, aguacates y aceitunas, tomates, zanahorias, remolachas y nabos, vegetales crucíferos, como el brócoli, coliflor, jengibre y ajo o las espinacas y la col rizada.
Otros alimentos que ayudan a la digestión por su alto contenido de antioxidantes son el café, el té, los granos, nueces, legumbres y proteínas magras como el pescado.
Un aspecto importante de una dieta saludable para el hígado es mantener una hidratación constante, beber agua no solo facilita la digestión, también ayuda a eliminar las toxinas. Cantidad recomendada: Alrededor de 2 litros de agua al día.
Comidas que se deben evitar
Entre los alimentos y bebidas que se deben evitar o limitar durante la recuperación de la ictericia se encuentran el alcohol (es tóxico para los tejidos corporales internos, incluido el hígado), los carbohidratos refinados (refrescos, productos horneados, pan blanco y pasta contienen altas cantidades de azúcar refinada), alimentos envasados, enlatados y ahumados(muchos alimentos envasados, enlatados o ahumados, especialmente las carnes frías y las verduras enlatadas, contienen altos niveles de conservantes), grasas saturadas y trans (son difíciles de digerir, especialmente aquellas preparadas con aceites vegetales parcialmente hidrogenados. Algunos productos lácteos, incluidos los quesos, la leche entera y los yogures enteros, también contienen altos niveles de grasas saturadas), pescado o marisco crudo o poco cocinado (pueden contener toxinas que pueden dañar el hígado y otros órganos digestivos) y ternera y cerdo (que contienen altos niveles de aminoácidos y grasas animales que pueden ser difíciles de digerir y ejercer presión sobre el hígado dañado).
Asistencia Médica
El estudio de enfermedades hepáticas en Venezuela se puede llevar a cabo a través de las Unidades de Gastroenterología, uno de los centros médicos que ofrece asistencia en esta especialidad es la Clinica CCCT, ubicada en el nivel 1 del Centro Ciudad Comercial Tamanaco de Caracas. En este centro se realiza la evaluación del tracto gastrointestinal y los órganos asociados como el hígado, vías biliares y páncreas, con la tecnología necesaria para realizar endoscopias superiores e inferiores y descartar problemas neoplásicos.
(Fuente: Muy Interesante)

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