Qué decir, cómo decirlo y cuándo es crucial para que la sexualidad del infante y adolescente sea un asumida como algo natural, con un desarrollo sano y seguro.
Con la irrupción de las nuevas tecnologías en el quehacer cotidiano, y la creación de numerosas redes sociales que posibilitan la interconexión inmediata de usuarios de todas las edades, géneros, culturas y, sobre todo, con diferentes razones e intencionalidades para usarlas, los niños están expuestos a una cantidad de información que mal manejada les puede hacer daño.
Lo referido al sexo es una de ellas, de las más trascendentales por cierto.
Cada etapa de la vida de un ser humano en formación requiere manejo de la información y explicaciones acorde a lo que su desarrollo cognitivo, psico-emocional y biológico les precisa. Los adultos, padres o no, son quienes deben proveerlo de la manera más clara, sencilla y honesta posible, siempre procurando que la confianza sea la base de la relación con el niño o adolescente ya que eso influye en la validación que haga de lo que escuche.
“Hay que hablar de sexo cuando el niño pregunte, algo que generalmente comienza a ocurrir a los tres años de edad. Hay que hacerlo con la verdad, pero teniendo muy en cuenta la edad cronológica del niño”, dice María de los Ángeles Rondón (@sabeunpsicologo), psicóloga con 22 años de práctica clínica, escritora y especialista en dinámica de grupos.
“Si usted no sabe qué responder pídale a su hijo que le dé un par de minutos porque quiere buscar las palabras correctas, y piense. Lo que usted responda puede marcar la vida sexual de su hijo en la adultez”, advierte la autora del libro “Padres, esto es un 911”.
(Fuente: El Universal)


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