Una tradición milenaria ha logrado que los andinos hagan su contribución de ayuno durante los días santos.
Definitivamente los andinos son los guardianes de las costumbres religiosas traídas por los españoles. No hay otro lugar en el país donde se realicen tantos ritos y tradiciones religiosas como en esta zona. Ya son bien conocidas las paraduras, los pesebres, las procesiones del Nazareno, los vía crucis, entre otros, cuyos sellos han estado presente por más de cuatro siglos.
En Mérida durante la Semana Santa hay una particular tradición que ha ido pasando de generación en generación, y que a más de uno asombra; se llama Los Siete Potajes. Si bien la Semana Santa o la Semana Mayor servía para demostrar el temor que se le tiene a Dios, existían para ello ciertos ritos que había que cumplir. Nuestras abuelas o bisabuelas eran capaces de no barrer la casa porque estaban barriendo a Jesucristo. No se proferían malas palabras "porque se lo estaban diciendo al Hijo de Dios", la cuestión llegaba a tal punto que hasta bañarse podría significar un pecado.
Hoy en día no se llega a esos extremos, sin embargo hay tradiciones que se han quedado inquebrantables. El ayuno es una de esas tradiciones, por lo menos en lo que tiene que ver con comidas.
La familia tradicional merideña tiene un principio para respetar los días santos: El jueves santo se come en abundancia, porque el viernes hay que cumplir con el "ayuno y la abstinencia". El principio, por supuesto, parte del llamado de la Iglesia Católica de hacer el sacrificio de ayunar durante los días que rememoran la crucifixión de Jesús, sobre todo el viernes. A Mérida esa costumbre, según algunos historiadores, llegó desde el Norte de Santander en Colombia, zona donde se acostumbra comer una serie de platos hechos con arroz, pastas, granos y pescado.
En preparación para la cuaresma
Quien sí sabe el origen eclesiástico de la abstinencia y ayuno es el padre Andrés Pérez. Aún cuando asegura que lo de los siete potajes es más que todo una tradición cultural que se mezcla con lo religioso, en los pueblos de Mérida, se vive con más fervor. El principio exacto del ayuno y la abstinencia es una práctica cuaresmal que la iglesia recomienda para las personas entre 14 y 60 años. Cuaresma, significa los 40 días y 40 noches que Jesús estuvo orando en el desierto. Justo antes de ser crucificado.
Familiarmente ha compartido lo de los siete potajes, pero en sus sermones previos a la Semana Santa siempre saca a relucir los principios del ayuno y la abstinencia, pues se supone que ese sacrificio significa la privación de algo, como señal de humildad ante Dios. Cuenta el presbítero que en la Cuaresma las personas deben cumplir con tres principios: el de la oración, la caridad y el ayuno. Este último significa la privación de la comida la señal máxima del sacrificio.
Y cuáles son
Los platos para esta tradición varían. Lo que si exigen los amantes de la tradición es que sean siete variedades que se coloquen a la mesa. Los testimonios coinciden en que los siete potajes son los siguientes:
• Pastel de Atún
• Sopa de lentejas
• Sopa de arvejas
• Arroz con coco
• Plátano horneado o frito
• Pastas (en cualquier preparación)
• Pescado seco, preparado con verduras
Fuente: www.estampas.com


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